domingo, 27 de septiembre de 2020

Rosquillas gallegas de Carnaval

Rosquillas gallegas de Carnaval
Rosquillas gallegas de Carnaval
 Precio: 0,6€/persona

Calorías por 100g: 360 kcal

INGREDIENTES

1 kg de harina

4 huevos

250 g de mantequilla derretida

120 ml de nata líquida

100 ml de aceite de girasol

220 ml de vuestra marca preferida de anís

La ralladura de un limón y la mitad de la ralladura de una naranja

1 sobre de levadura química o impulsor (16 gramos)

5 gramos de levadura de panadería fresca

2 cucharadas colmadas de azúcar (que vamos a mezclar con los huevos)

Aceite de oliva virgen extra suave (para freir las rosquillas)

Para el baño de almíbar: 150 ml de anís, 150 ml de agua y 5 cucharadas de azúcar

PREPARACIÓN

1. Lavamos y rallamos la naranja y el limón, sin llegar a la parte blanca, sólo de manera superficial.

2. Separamos las yemas de las claras. En un vaso de la batidora, batimos las claras a punto de nieve con el azúcar y luego añadimos las yemas. Mezclamos envolviendo para que no se bajen las claras. Reservamos.

3. Batimos primero los elementos líquidos (mantequilla derretida, nata líquida, aceite de girasol y anís) con los cítricos.

4. Añadimos todo a la harina (reservamos parte para seguir con el amasado, un 20% aproximadamente) a la que hemos añadido el sobre de levadura química o impulsor y la levadura fresca de panadería.

5. Mezclamos todo con la mezcla de huevo que hemos batido y está esponjosa. Poco a poco añadimos la harina restante, mezclamos con vigor para que no se formen grumos hasta lograr una masa que ya no se pegue en los bordes del bol. Tenemos que conseguir una masa que se pegue pero manejable.

6. Podemos untarnos las manos con aceite para manejar mejor la masa, pero sólo un poco, tampoco queremos añadir más aceite del necesario a la masa.

7. Preparamos una bola con la masa y la envolvemos en plástico film transparente. Dejamos que repose en la nevera un par de horas. La masa para nuestras rosquillas de anís debe ser una masa fácil de trabajar aunque a veces dependiendo de la harina y su nivel de absorción esta puede quedar algo más ligera.

8. Para solventar este problema una vez estés en el paso de dejar reposar la masa puede meterla en el frigo de esta manera la masa se enfriará y será mucho más fácil de manipulación.

9. Pasado el tiempo de repso de la masa, ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de girasol y en ella vamos a hacer la fritura, serán nuestras famosas rosquillas. Un truco para aromatizar el aceite es freír dos tiras largas de cáscara de limón (sin nada de blanco de la fruta, sólo la piel) en el aceite a baja temperatura.

10. Las dejamos en el aceite durante 10 minutos a temperatura baja, 2 sobre 10 puntos de termperatura de la inducción es suficiente. Pasamos a lo más divertido de la receta, hacer las rosquillas.

11. Untamos de aceite de olvia virgen extra la encimera y las manos, hacemos unas bolitas del tamaño de una pelota de golf, más o menos todas iguales. Salen unas 30 bolitas. Dividiremos nuestra masa en pequeñas bolas de entre 5 y 10 gramos dependiendo del tamaño que queramos nuestras rosquillas.

12. Esta es la forma más fácil pues solo tendremos que abrir un agujero en el centro ayudados de los dedos. De esta forma consesguiréis que queden todas iguales y muy esponjosas. Es importante que una vez hechs nuestras bolitas las dejamos reposar 20 minutos fuera de la nevera, para que suban un poco más.

13. Si las queréis más crujientes no las dejéis reposar y pdéis hacer churritos de masa más finos como si fuese plastilina. las unimos por los extremos. os dejo a vuestra elección la forma que más os guste.

14. Sacamos las cáscaras de limón del aceite de girasol. Freímos las rosquillas teniendo mucho cuidado de que no se quemen. Es importante pues después de todo el trabajo no queremos que se nos pasen o se queden crudas dentro.

15. Para ello, el aceite que tenemos en la sartén lo ponemos a fuego medio sin que llegue a humear. Freímos tandas de no más de 6 rosquillas, para que no se enfríe mucho el aceite. Tampoco os asustéis si caen al fondo, vuelven a subir, pues con la temperatura engordan un poco.

16. Cuidado con la temperatura del aceite, inicialmente puedes subirlo para que coja temperatura. Luego deberás bajarlo o se harán demasiado por fuera y quedarán crudos por dentro. Mientras más gorditos sean los roscos más jugosos quedarán por dentro y crujientes por fuera.

17. Cuando estén doraditas por ambos lados. Las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Dejamos que enfríen y reservamos para el glaseado.

18. Simplemente hacemos un almíbar con el agua, el anís y el azúcar en un cazo donde solemos preparar la leche por las mañanas con los ingredientes de la receta.

19. Dejamos que reduzca y pasamos todas las rosquillas mojando por ambos lados. Esto hará que se forme una costra y se conserven en buen estado un montón de tiempo.

20. Las ponemos en una bandeja de horno o en la encimera. Pasado un rato las recolocamos para que no se peguen antes de que seque el azúcar. No comerlas inmediatamente después de darles el baño o el sabor a anís será demasiado fuerte. Dejar reposar las rosquillas al menos media hora antes de consumirlas.

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